Categoría: Expos

De tierra, agua, fuego y aire

Exposiciones

Del 09 de febrero al 02 de marzo 2018
Corredor Artístico Tomás Chávez Morado
Evento inaugural 08 de febrero a las 18:00 hrs.

Horarios de Salas: 10:00 a 14:00 y de 15:00 a 18:00 hrs.

Elba Hernández
De, tierra, agua, fuego y aire
Por el Maestro grabador Octavio Bajonero Gil
La máscara es la más potente expresión de la capacidad del hombre, algo así como un instrumento mágico para alcanzar sus deseos.
Referirnos a su origen, sería remontarnos a Egipto, Teotihuacan y los mayas con el uso de sus máscaras funerarias, a China y el Tíbet en las danzas rituales.

En Grecia con los festivales dionisiacos, se usaban máscaras pintadas con la sangre de las víctimas sacrificadas en honor al dios. El teatro griego representa la fase transitoria, entre la acción sagrada y la acción puramente secular.
La máscara en sí, revela por sí sola, las estructuras de la espiritualidad de la sociedad que las produce, y en el caso concreto de Elba, tenemos un ejemplo, de la perfecta coherencia del lenguaje simbólico de una artista rigurosa en su técnica, exuberante imaginación en el modelado de sus máscaras que ponen en relieve su vitalidad.

Las máscaras de Elba, están elaboradas con los materiales primigenios que reúnen a los cuatros elementos: La tierra, el agua, el fuego y el aire, en una mezcla que solo la alquimia de un artista, logra modelar creando formas fantásticas, que seducen y atraen por la magia de los ingredientes que utiliza, estructurando personajes de una mitología moderna, donde lo grotesco de las formas se convierten en una extraña armonía de colores sutiles, apenas perceptibles en los ligeros relieves de texturas, que los modelan en barro de su tierra natal, barro recogido en la luna llena, ceremonia vigilada por mil y una estrellas, desde ese momento, Elba recoge también la energía cósmica, para convertirla en una energía creadora, ingrediente secreto que solo los verdaderos artistas lo conocen, por el valor intrínseco de los símbolos que utiliza Elba en su trabajo, se agrega una gran fuerza de expresión que también puede representar la devoción a lo humano.
Mtro. Octavio Bajonero Gil
Grabador

Elba Hernández la alquimista
Por Luz Adriana R. Nieto
Elba Hernández nació en Aguascalientes y realizó sus estudios en su estado natal y en Jalisco. Trabajó como docente en Durango, donde luego de alcanzar su jubilación se trasladó a Guanajuato, lugar en el que radica desde hace veinte años, viviendo un profundo amor por la tierra de Santa Rosa y Valenciana, lugares que le han dado cobijo y que son su centro de trabajo, y su fuente de material, aprovechando los distintos barros que ahí encuentra, además de la gran vegetación que incluye en sus procesos de quema, con los que logra magníficas texturas y un estilo muy personal.

Su trayectoria artística ha girado en torno a la pintura y a la cerámica. Trabaja con el barro a manera de diálogo con el polvo y el agua. Su pasión y respeto por la naturaleza se han convertido en una forma de vida que está presente en todo su proceso creativo. Las piezas que ha creado en cada lugar que ha habitado hablan de las características de su suelo, sus minerales y sus coloraciones. Sus piezas se inspiran en su entorno; lo mismo recurre a tierras, óxidos y minerales de la región, que a plantas, semillas y panales con los que da consistencia, colorido y textura a sus creaciones. En ellas incorpora no sólo el suelo que la rodea, sino lugares lejanos que le evocan sus creaciones; así, utiliza tanto arena de las playas mexicanas, como arena del Sahara. Maneja una amplia variedad de técnicas, experimenta continuamente con los materiales y siempre está ávida por aprender de otros y compartir el conocimiento construido.

Sus inicios como artista plástica se remontan a los años ochenta, contando con grandes maestros como Luis Nishizawa, Carlos Castro Leñero, Pedro Asencio, Otón Téllez entre muchos otros. Cuenta con más de 25 exposiciones individuales y 30 colectivas. El Museo Nacional de la Muerte cuenta en su acervo con varias de sus máscaras. Elba Hernández es una gran artista habitante de nuestra ciudad, con quien tenemos el gusto de convivir en nuestro día a día y que impregna y enriquece nuestro quehacer cultural con su trabajo, por ello es un gusto tener su obra en la Universidad de Guanajuato.